La historia comienza durante la persecución de Decio en el siglo III. Siete jóvenes cristianos rechazan el culto imperial y se refugian en una cueva fuera de Éfeso. En las versiones posteriores, la entrada queda sellada y ellos caen en un sueño extraordinario. Cuando uno regresa para comprar pan, su moneda antigua revela que han pasado generaciones y que el cristianismo ya no está prohibido.
Su despertar fue leído como signo de la resurrección corporal; después volvieron a dormirse en la muerte. Un complejo funerario cerca de Éfeso quedó asociado a su memoria y el relato vivió tanto en la tradición cristiana como en la islámica. Es una historia de esperanza de la Antigüedad tardía, no un informe histórico verificado.
