Según los Hechos de Pablo y Tecla, Tecla es una joven de Iconio que escucha durante días desde una ventana la enseñanza de Pablo sobre la resurrección y la entrega a Cristo. Al rechazar el matrimonio preparado por su familia provoca conflicto en su casa y en la ciudad. Pablo es expulsado; Tecla es condenada al fuego, apagado en el relato por una tormenta repentina.
Más tarde, en Antioquía, resiste una agresión y es entregada a las fieras. En el texto apócrifo una leona se tiende a sus pies, mata a un oso y lucha con otro león. Cuando Tecla entra en un estanque con focas para bautizarse, cae un rayo, las focas mueren y una nube de fuego la rodea. Las otras fieras caen como dormidas; atada entre toros enfurecidos con hierros ardientes, las llamas queman sus cuerdas sin herirla. El gobernador finalmente la libera. La tradición posterior sitúa su vida cerca de Silifke, donde Ayatekla se convirtió en gran centro de peregrinación.
El texto no pertenece al Nuevo Testamento. Tertuliano rechazó su uso para autorizar a las mujeres a enseñar y bautizar, e informó que lo había compuesto un presbítero de Asia. Su crítica muestra a la vez la temprana popularidad del relato y la disputa sobre su autoridad.

